Escaparse de la ciudad para descubrir destinos llenos de historia, fe y paisajes naturales es más sencillo de lo que parece. A menos de lo que imaginas de la Ciudad de México existe un Pueblo Mágico que guarda uno de los recintos más sorprendentes del país: una construcción monumental de madera conocida como el “Arca de Noé mexicana”. Este sitio no solo despierta curiosidad por su tamaño y simbolismo, sino que también invita a conocer un destino donde la tradición y la naturaleza conviven de forma única.
Si estás planeando una escapada de fin de semana y buscas un lugar distinto, con experiencias culturales, buena comida y paisajes que desconectan del ritmo urbano, este Pueblo Mágico puede ser justo lo que necesitas.
¿En qué Pueblo Mágico está ‘El Arca de Noé Mexicana’?
El llamado “Arca de Noé mexicana” se localiza en Tlaxco, Tlaxcala, uno de los Pueblos Mágicos más representativos del estado. Oficialmente conocida como La Barca de la Fe, esta impresionante estructura de madera comenzó a construirse en 1984 y está inspirada en la carabela Santa María, una de las embarcaciones históricas del viaje de Cristóbal Colón.
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Más allá de su impacto visual, este templo destaca por su profundo simbolismo. En su interior se puede apreciar una interesante mezcla cultural que une elementos prehispánicos con la tradición católica europea. Glifos, números en náhuatl y representaciones de deidades como Quetzalcóatl conviven con imágenes religiosas, galerías de arte y un campanario que domina el paisaje.
Aunque la construcción no ha sido finalizada en su totalidad, el recinto es un espacio vivo donde se realizan celebraciones religiosas, actividades culturales y eventos especiales. Uno de los más importantes ocurre en octubre, durante la Fraternidad de los Pueblos, cuando el templo de San Andrés Apóstol se convierte en el escenario principal de esta festividad.
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¿Qué hacer y qué comer en el Pueblo Mágico de Tlaxco?
Además de visitar el Arca de Noé mexicana, Tlaxco ofrece diversas experiencias para todo tipo de viajeros. Uno de los atractivos naturales más recomendados es la laguna de Atlangatepec, un espejo de agua ideal para paseos en lancha, pesca deportiva y observación de aves, especialmente durante la temporada invernal.
El recorrido cultural incluye antiguas haciendas pulqueras que conservan su arquitectura del siglo XIX. Sitios como la Hacienda San Bartolomé del Monte, San Diego Xochuca o Santa María Xalostoc permiten conocer la historia del pulque y caminar entre patios, tinacales y muros de piedra llenos de tradición.
En cuanto a la gastronomía, Tlaxco es famoso por sus quesos artesanales, elaborados con recetas transmitidas por generaciones. También puedes disfrutar platillos típicos como tlacoyos, quesadillas de maíz azul, barbacoa y antojitos acompañados de pulque natural o curado.
¿Cómo llegar al Pueblo Mágico de Tlaxco, Tlaxcala?
Llegar a Tlaxco desde la Ciudad de México es sencillo y accesible. En automóvil, el trayecto toma alrededor de dos horas y media. La ruta más común es tomar la autopista México–Puebla, continuar hacia Apizaco y desde ahí incorporarse a la carretera federal con dirección a Tlaxco.
Si prefieres el transporte público, puedes salir desde la Terminal de Autobuses de Pasajeros de Oriente (TAPO) con destino a Apizaco. Desde ese punto, hay transporte local y taxis que conectan directamente con Tlaxco. El costo aproximado del boleto de autobús va de los $180 a $300 pesos, dependiendo del servicio.
El Pueblo Mágico de Tlaxco es una opción ideal para quienes buscan una experiencia distinta cerca de la capital. Su emblemática Arca de Noé mexicana, sumada a paisajes naturales, antiguas haciendas y una gastronomía auténtica, lo convierten en un destino perfecto para una escapada cultural y espiritual. Sin duda, un lugar que sorprende y deja huella en cada visitante.
