Si buscas un lugar donde desconectarte del ruido cotidiano y comenzar el año con energía renovada, Malinalco es una opción ideal. Este pueblo mágico, situado en el Estado de México, combina historia, naturaleza y tranquilidad, ofreciendo un escenario perfecto para quienes desean un descanso lleno de encanto y cultura.
Sus calles empedradas, la arquitectura colonial, los templos antiguos y la exuberante vegetación que lo rodea invitan a recorrerlo sin prisa, disfrutar de su gastronomía local y reconectar con uno mismo mientras se inicia el año recargado y listo para nuevos retos.
¿Dónde se ubica el pueblo mágico de Malinalco?
Malinaco está ubicado al sur de la ciudad de Toluca de Lerdo, a 52 km de Cuernavaca y para quienes se trasladan en automóvil está a una hora de la Ciudad de México desde la caseta México Toluca vía La Marquesa, por lo que es un destino relativamente cerca para quienes tienen poco tiempo o solo van de escapada de fin de semana.
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¿Qué hacer en el pueblo mágico de Malinaco?
Con raíces que se remontan a tiempos prehispánicos, Malinalco ofrece a sus visitantes un recorrido lleno de historia y cultura. Entre sus monumentos más destacados se encuentran el Ex Convento del Divino Salvador, con su característico estilo virreinal y espectaculares murales y el Centro Ceremonial de Cuauhtinchán, un templo labrado en la roca del cerro Texcaltepec que refleja la riqueza arquitectónica y espiritual de la región.
Pero Malinalco no es solo historia. Quienes buscan actividad y aventura pueden subir el Cerro de Los Ídolos, practicar tirolesa, escalada o vuelos en parapente, mientras que los interesados en experiencias culturales pueden recorrer sus edificaciones religiosas, visitar el Museo de Don Luis Mario Schneider o explorar el Museo Vivo los Bichos, dedicado a la flora y fauna local. Además, cada abril se celebra el Festival Cultural de Malinalco, un evento que combina música, danza y tradición.
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¿Qué platillos típicos de Malinalco no puedes dejar de probar durante tu visita?
La oferta gastronómica local conquista a todos: la trucha al estilo Malinalco, preparada con recetas tradicionales, es un platillo imperdible, mientras que las cafeterías de barrio brindan un espacio acogedor para disfrutar de bebidas y cenas ligeras mientras se absorbe la atmósfera tranquila del lugar.
En Malinalco, cada rincón invita a desconectarse del ritmo urbano, disfrutar de la naturaleza y la historia y empezar el año con energía renovada, haciendo de este pueblo mágico un destino que combina descanso, cultura y aventura en un solo viaje.
