A medida que el 2025 llega a su fin, muchas personas se preparan para recibir el 2026 con la esperanza de atraer buena suerte, prosperidad y amor a través de rituales tradicionales. Dar vueltas con maletas, encender velas o hacer limpieza en casa se ha convertido en una práctica habitual en muchas familias.
Sin embargo, expertos en magia y esoterismo advierten que algunos rituales, aunque parezcan inofensivos, pueden tener consecuencias negativas si se realizan justo al llegar el nuevo año.
Evita barrer y dejar la casa oscura
Aunque iniciar el año con limpieza parece una buena idea, en varias culturas asiáticas y americanas se recomienda no lavar ropa, platos ni limpiar el suelo el primer día del año. Se cree que estas acciones podrían traer desgracias a la familia, incluso la pérdida de un ser querido.
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Según el folklore asiático, el 1 de enero nacen los dioses de la buena suerte y del agua y desperdiciar agua u olvidar la limpieza ritual podría ofender a los espíritus protectores, dejando la casa vulnerable a presencias malignas.
Además, dejar la casa a oscuras o en silencio total durante los primeros minutos del año es considerado un imán para los espíritus del año viejo. En países como China, hacer ruido con fuegos artificiales, campanadas o gritos es una manera de espantar a estos demonios y proteger el hogar.
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El acto de barrer la casa, clásico en muchas tradiciones, también tiene sus restricciones: nunca se debe barrer de noche ni sacar la basura a medianoche. Esto no solo invoca la mala suerte, sino que simbólicamente se interpreta como alejar a los ancestros o espíritus protectores, dejando el hogar vacío para que entren energías negativas o entes parásitos.
No salgas de casa a la medianoche
Algunas creencias sostienen que las fuerzas oscuras son más poderosas fuera del hogar durante las primeras horas del Año Nuevo. Por eso, permanecer fuera de casa justo después de la medianoche podría exponerte a influencias negativas.
Para expertos, la clave es mantener las tradiciones, pero con cuidado y respeto por el momento. La intención positiva de los rituales puede mantenerse sin correr riesgos, combinando respeto cultural, seguridad y armonía familiar al recibir el 2026.
