¿Cómo proteger a tus perros y gatos del frío y los químicos de la calle en Invierno?
Las condiciones climáticas invernales y los productos utilizados para el deshielo representan un doble riesgo para la salud de las mascotas.
Las olas de frío intenso que cada invierno afectan a numerosas ciudades del hemisferio norte no solo impactan en la vida cotidiana de las personas, sino que también representan un riesgo creciente para la salud de perros y gatos.
Las bajas temperaturas, la nieve y el uso extendido de productos químicos para derretir hielo en calles y veredas conforman una combinación peligrosa para las mascotas, advierten asociaciones veterinarias y organismos de protección animal.
¿Por qué el frío invernal representa un riesgo creciente para la salud de perros y gatos domésticos?
Perros y gatos, especialmente los cachorros, los animales de edad avanzada y aquellos con poco pelaje, son más vulnerables a las bajas temperaturas. Permanecer demasiado tiempo al aire libre puede generar hipotermia y congelación en zonas sensibles como orejas, cola y almohadillas. Además, la nieve y el hielo acumulados entre los dedos pueden provocar grietas, heridas e infecciones.
Te podría interesar
El frío también puede intensificar problemas de salud como la artritis, las enfermedades cardíacas o renales, reduciendo la movilidad y el bienestar general de los animales. Por ese motivo, los veterinarios recomiendan limitar la exposición al exterior y priorizar espacios cerrados, secos y templados para el descanso diario.
¿Qué peligros esconden las sales, anticongelantes y químicos usados en calles para mascotas urbanas?
Durante el invierno, es habitual el uso de sales y anticongelantes para mantener transitables las veredas y calzadas. Muchos de estos productos contienen sustancias tóxicas para perros y gatos.
Te podría interesar
Al caminar sobre superficies tratadas, las mascotas pueden sufrir quemaduras químicas en las almohadillas o intoxicarse al lamer sus patas y pelaje.
Los síntomas de intoxicación pueden incluir vómitos, decaimiento, temblores y dificultad para respirar. Ante cualquier signo de malestar, los especialistas recomiendan acudir de inmediato a un veterinario, ya que la rapidez en la atención puede ser determinante.
¿De qué manera pueden los paseos invernales poner en peligro a los perros y gatos?
Aunque los paseos siguen siendo necesarios para la salud física y mental de las mascotas, durante el invierno deben adaptarse a las condiciones climáticas. Reducir la duración, elegir horarios más templados y evitar zonas con hielo, nieve acumulada o charcos con restos químicos son medidas clave.
El uso de abrigos para perros de pelo corto o delgado, así como botines protectores, ayuda a conservar el calor corporal y a reducir el contacto directo con sustancias dañinas. Al regresar a casa, se recomienda limpiar las patas, el abdomen y las zonas expuestas con agua tibia para eliminar residuos de sal, arena o productos químicos.
Entre las principales recomendaciones para atravesar el invierno de forma segura se destacan:
- Mantener a las mascotas dentro del hogar durante los días de frío extremo.
- Proporcionar camas aisladas del suelo y lejos de corrientes de aire.
- Revisar con frecuencia patas, orejas y nariz para detectar heridas o cambios de color.
- Utilizar prendas de abrigo adecuadas al tamaño y necesidades del animal.
- Mantener actualizada la identificación, ya que la nieve y el hielo pueden dificultar la orientación y aumentar el riesgo de extravíos.
De este modo, con cuidados adecuados y atención constante, es posible proteger a las mascotas del frío y de los químicos presentes en la vía pública, garantizando su bienestar y seguridad durante toda la temporada invernal.